Ayuno Intermitente
- AllGreenMary
- 27 ago 2019
- 2 min de lectura
Como te contaba en la alimentación cetogénica, el ayuno intermitente es parte de esta revolución alimenticia.
Pero, qué es el ayuno? El ayuno es la decisión voluntaria de no ingerir alimentos, lo cual es distinto a la inanición, donde no se tiene control sobre cuál será la próxima ingesta.
El ayuno en cambio, se planifica, donde definimos cuándo y cómo hacerlo, y por cuánto tiempo. El termino ayuno puede generar cierta resistencia o temor, pero no olvidemos que cuando dormimos hacemos ayuno, hasta que al despertarnos realizamos el DES-AYUNO, por lo que no debiera asustarnos el poder ayunar.

El ayuno, tal como la palabra lo indica, se basa en alternar periodos de ayuno con periodos de ingesta de alimentos. Existen varios tipos, entre ellos, el ayuno 12/12, ayuno 16/8, son los de mayor practicidad y flexibilidad. Hay otros ayunos más extremos como el llamado ayuno del guerrero, de 24 horas.
El ayuno 12/12, es el más práctico, este propone un desayuno y una cena, distanciados entre 12 horas, donde el desayuno seria entre las 7-8 am y la cena entre las 7-8 pm. Lo bueno de este ayuno es que es el que mas se corresponde con el ritmo circadiano natural. (tema que dejamos para la próxima).
Si tomamos, el ayuno 16/8, el mismo consiste en realizar periodos de ayuno de 16 horas, y periodo de alimentación durante 8 horas. Es decir que, si la primer comida la realizamos a las 14 horas., entonces podremos comer hasta las 22 horas. O sea que, durante esas 8 horas se realizaran las únicas 2 comidas del día, por lo que se volvería a comer luego de 16 horas.
Por otro lado, el ayuno del guerrero, que fue creado en 2001 por Ori Hofmekler, un miembro del las Fuerzas Especiales Israelíes, propone una alimentación basada en como los hacían los antiguos soldados de Roma y Grecia. Se realiza una sola comida diaria. Bastante extrema y no apta para todo el mundo.
Es importante destacar que no por realizar ayuno se puede consumir cualquier alimento, esto no es una cuestión calórica. La ingesta debe ser de alimentos saludables y de calidad, ello hará que el ayuno pueda realizarse de manera eficiente. Asimismo, es fundamental mantenerse hidratado durante el mismo.
Los beneficios del ayuno son variados, desde la pérdida de peso, disminución de riesgo de enfermedades cardiovasculares, hipertensión, diabetes, reduce los niveles de azúcar en sangre, aumenta la claridad mental y foco, entre otros.
Este tipo de prácticas alimenticias nos ayudan a tomar conciencia de cuándo nos alimentamos por hambre y cuándo por costumbre, nos ayuda a que nos conectemos más con nuestras necesidades básicas, y por otro lado colaboramos con las tareas biológicas de nuestro cuerpo, ya que si ingerimos alimentos de manera permanente, el mismo no puede realizar su tarea más importante, de regeneración.
Si te interesa implementar este tipo de alimentación, es importante que lo hagas con el seguimiento de un profesional de la salud. No es una práctica para todo el mundo, de hecho los ayunos no están indicados en personas con antecedentes de trastornos alimenticios, embarazadas o en lactancias, diabéticos, o con cualquier enfermedad crónica, y/o en tratamiento. Por lo tanto, debe estar controlado muy de cerca por un especialista.



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