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Cómo hacer que los chicos coman sano y no fracasar en el intento

  • AllGreenMary
  • 18 ago 2018
  • 3 min de lectura

Siempre fui fan de estar “en línea y comer saludable” pero, con el paso del tiempo, me di cuenta que estar “en línea” me costaba un montón y que todo lo que consideraba saludable no lo era.

Cuando nació mi hijo, uno de mis objetivos como madre era inculcarle buenos hábitos alimenticios. Como me consideraba buena en eso, me sentía orgullosa de mi misma diciendo por ahí que mi hijo comía milanesa de soja cuando recién comenzaba con los sólidos. Ni hablar cuando se lo conté a la pediatra.

Esa fue la punta del iceberg. Me dijo que nunca más le de milanesa de soja y que tampoco la coma yo. Todas mis creencias se derrumbaron. Y mi única pregunta fue: ¿qué había estado haciendo mal todo este tiempo?. De ahí en más, no pare de comprar libros, ver documentales, escuchar conferencistas, y así revertí mi concepción de lo que era la alimentación, pero también sentí que debía ayudar a más personas y entonces me certifiqué como Holistic Health Coach.

healthy kids foodie

Empecé a cocinar más, no porque lo mío fuese la cocina, sino por defensa personal. Y porque creo que es la única manera de saber que le doy a mi hijo. De hecho soy más de probar recetas de otros, y compartir en mis redes las que me resultan. Siento que si yo la pude hacer, con seguridad, los otros van a poder, porque no soy gastronómica ni mucho menos.

También cambie mis hábitos, porque soy una convencida que se educa con el ejemplo.

Aprendí a convivir con la sociedad y la sociedad conmigo. Llámese sociedad a las mamás de sus amiguitos del jardín. Tuve la suerte de cruzarme con mamás que hasta comparten conmigo cuando sus hijos comen alimentos saludables y que también me consultan cómo hacer tal o cual cosa.

Invito a mi hijo a cocinar conmigo, para que experimente, que vea y toque los ingredientes (hago un alto aquí, todo genial hasta que la cocina es un caos y lo invito a retirarse…soy mamá, no soy perfecta y la cocina después la tengo que limpiar yo. Tampoco me gusta sumarme tareas. Calculo que a vos tampoco).

Hay cosas con las que no negocio. No premio con golosinas. Y me parece terrible que lo hagan en los colegios.

Si tiene que llevar algo para compartir al jardín, sin dudas lleva algo saludable, y si yo no lo pude cocinar, lo compro. Pero para saber elegir también tuve que aprender a leer etiquetas.

Le hablo mucho, le explico por qué es bueno que coma bien.

Le hago probar cosas nuevas, no siempre las acepta, no insisto. Intento más adelante y con otro formato.

Los postres son frutas. Y los snacks frutos secos.

No a los procesados. Hay muchas marcas que hacen las cosas bien, hay que saber buscar.

Y por último fomento su actividad física.

No digo que sea tarea fácil. La alimentación es educación.

¿Sabías que Argentina es el país N`1 en obesidad infantil? La obesidad infantil trae aparejadas enfermedades tempranas como la diabetes, problemas cardiovasculares, sobrepeso, hígados grasos.

Así como los educamos para que no sean analfabetos, los debemos educar para que sean saludables. Queremos niños que piensen pero los llenamos de porquerías.

El cerebro y el cuerpo necesitan nutrientes, vitaminas, proteínas, carbohidratos y grasas, de las buenas, para pensar y para tener energía. Les exigimos pero no les damos el combustible adecuado.

No les hipotequemos el futuro, por comodidad nuestra. Es responsabilidad de nosotros como padres-tíos-abuelos-maestros fomentarles buenos hábitos.

Empezá de a poco, chiquito, con pequeños cambios. Vale la pena.

Si queres más ayuda, escribime agm@allgreenmary.com


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