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Comenza el 2018 con una alimentación alcalina

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    Admin
  • 2 ene 2018
  • 3 min de lectura

¡Un suspiro, un parpadeo y se fueron las anheladas Fiestas!. Son dos semana que vivimos intensamente, comprando regalos, cocinando, y como si fuera poco, con esa locura que nos llega a todos de juntarnos con nuestros amigos como si el año próximo no los fuéramos a ver.

Asumimos tantos compromisos que, al final, nos olvidamos del mayor compromiso que tenemos, que es con nosotros mismos. Corrimos, nos estresamos, comimos mal, suspendimos toda actividad física… y nos olvidamos por completo de los 10 tips que pensábamos cumplir para vivir unas Fiestas saludables (ver nota anterior, 10 tips para disfrutar de las comidas de fin de año…)

Bueno, no importa! ¡Año nuevo…vida nueva! Reconciliémonos con nuestro cuerpo y renovemos nuestros votos (porque estoy segura que todos los años nos proponemos lo mismo).

Podría recomendarte un plan Detox, pero si no sabemos mantener nuestro cuerpo limpio de manera constante, decirte que le des a tu templo sagrado un shock de limpieza es pan para hoy hambre para mañana.

Por eso, la mejor manera de comenzar es aprender a tener tu cuerpo limpio de manera constante y duradera en el tiempo, es decir mantener el cuerpo alcalino.

¿Qué es esto? La acidez del cuerpo se mide por el pH (=potencial hidrogeno). La escala del pH va del 0 al 14, y el 7 es neutro. Si el pH es menor a 7, se considera que es acido y si es superior a 7, entonces es alcalino. El estado óptimo es mantener el cuerpo ligeramente alcalino, esto sería 7.35/7.45.

Lo importante es saber que como todo en la vida, ningún extremo es bueno, y debemos mantener un balance, ya que si nos pasamos de los rangos, es decir, si perdemos el equilibrio ácido-alcalino, podemos desarrollar enfermedades severas.

Varios motivos pueden desequilibrar el pH del cuerpo, claro que uno es la alimentación, pero también los malos pensamientos, la negatividad, el estrés, la falta de actividad física, el poco descanso, hacen lo suyo.

Algunos alimentos alcalinos para que vayas conociendo -a modo informativo- son: vegetales de hojas verdes todas -kale, acelga, repollo, espinaca, lechuga-, también el pepino, brócoli, apio, palta, tomates crudos, jugos verdes, frutas ácidas, limón (que si bien en ácido tiene un efecto alcalinizante en nuestro organismo), espárragos, especias (como el jengibre, cúrcuma), superalimentos (como la espirulina, el wheatgrass) .

Por otra parte, los alimentos ácidos -también a modo informativo- son: alcohol, harinas refinadas, azúcar, alimentos procesados, lácteos, café, carnes, huevos, golosinas, químicos, aditivos, gaseosas.

De hecho hay alimentos que pueden ser, según algunos autores, levemente ácidos o neutros, como legumbres, frutos secos, y semillas. Y no por ello dejan de ser saludables. Es claro que no es lo mismo comer garbanzos que un bife con papas fritas.

Un dato que siempre me llamo la atención es que, cuando a veces perdemos el equilibrio, nuestro cuerpo sale en busca de reservas de minerales – por ejemplo del calcio-, para restablecer el balance, disminuyendo la densidad de los huesos y pudiendo aumentar la posibilidad de osteoporosis. Sin embargo, cuando necesitamos calcio nos indican ingerir lácteos, y como dijimos, el lácteo es de los alimentos que nos genera acidez. Que increíble no? es como un circulo vicioso…por lo menos interesante!

¡Y esto es apenas la punta del iceberg!

Por eso debemos tratar de llevar una vida lo más alcalina posible, y volver siempre al equilibrio. Cuidar lo que llevamos a nuestro cuerpo y nuestra manera de vivir son claves para una mejor calidad de vida.

FELIZ 2018!


 
 
 

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