Cumpleaños feliz!....mente saludable. Festejamos los 3 añitos
- AllGreenMary
- 17 nov 2017
- 4 min de lectura

Por qué tenemos que convencer a la gente de que el hecho de que nuestro hijo coma sano es "normal"? no es lógico que queramos lo mejor para ellos?. Bueno, no parece taaaaan fácil.
Veamos, uno de los principales obstáculos en la alimentación saludable es, claramente, la barrera social. O acaso, nunca se cruzaron con un familiar o amigo que le ofrece a tu hijo de 1 año una papa frita, o un alfajor, o una galletita de chocolate. Podríamos armar una lista enorme de los componentes dañinos que contiene estos tres "alimentos", como ser, los conservantes, las harinas, las grasas, el jarabe de maíz, productos artificiales.
Yo personalmente he librado una batalla alimenticia contra mi familia, y algún que otro amigo, tema aparte que ya retomaremos.
En fin, así seguimos avanzando por la vida hasta que llega el tan esperado jardin de infantes. Ese lugar que tanto ansiábamos y que llega para que nuestro hijo tenga su espacio, sus amigos, sus maestras. Un lugar distinto, para que aprenda, crezca, modifique hábitos... porque no nos engañemos, todos esperamos que el jardin nos de una bendita mano para que nuestros hijos compartan, se le vayan los caprichos, dejen de ser malcriados y todos los sanos "males" que acarrean del seno familiar. Sin embargo, ellos salen al mundo y se dan cuenta, o mejor aun, la vida de un cachetazo los hace darse cuenta, que no son el ombligo del mundo, que no todos somos mama y papa y hermanos para complacerlos. En fin, ese cachetazo social que reciben es el mismo que recibimos nosotros, los padres, cuando el niño entra al jardin. Por que? Simple. Porque nos damos cuenta que hasta aqui hemos podido cuidar cada bocado que ingresaba a su boca, y que de ahora en mas nada sera tan fácil, que habrá cosas que podamos controlar y otras que no. ejemplo? los fantásticos cumpleaños. cuanta felicidad me dan los cumpleaños, me encantan porque para él son una gran fiesta. Los ama, y los espera con tantas ansias, que me genera que yo los espere también, claro que articulando las ultimas y más recientes estrategias de cómo evitar que coma todo lo que ve en la mesa sin que lo sienta como una prohibición.
Su cumpleaños N3 era la prueba de fuego, podía: a) volver a recuperar el podio que había perdido con la milanesa de soja (leer "mi transición a la vida saludable) y darles de qué hablar al resto de las madres o, b) pasar desapercibida y hacer de cuenta que el pequeño tiene una madre normal. Pensé y pensé y pensé, y me dije "María, el chico tiene que seguir en el jardín, facilítale la vida". Entonces, que piensan que hice? si, decidí que mi hijo tenía que ser el que tuviese una madre distinta, y decidí embestir mi primer cruzada y de una vez por todas poner mi granito de arena en la pequeña porción que me toca vivir. Y así, conejitos de indias, él y sus amiguitos emprendimos su primer evento social.
Cuestionada nada menos que por mi marido, situación familiar que muchos deben vivir en casa, porque pareciera que comer bien le molesta a varios, decidí de todos modos empezar a ser parte de un cambio, ya que con el hecho de que solo uno de los invitados eligiese cambiar una papa frita por un uva, ya estaría haciendo algo. Y entonces me puse a pensar que podía darles que fuese rico y sencillo de ingerir y cómo podía exponérselos en la mesa para que les llame la atención, así que busque y busque, y mire y hasta me abrí una cuenta en Pinterest, y ya no sabía donde más mirar hasta que de repente "Eureka" como el cumple era temático de trenes, dije porque no hacer un trencito saludable y que cada vagón contenga un alimento saludable.
Manos a la obra, desempolve mi veta artística, compre unos recipientes de telgopol que la rompían con su forma de vagón, adquirí unos acrílicos como pintura, algún que otro pincel, mande al chico a dormir temprano y Voila!!! unos hermosísimos vagones. Hurte de su cuarto, en un momento de distracción su tan preciada locomotora. Y un bello tren quedo listo para salir a triunfar. y lo más importante que tenía mi tren saludable?? vagones llenos de vida y color con tomates cherry, zanahorias en bastones, mini hamburguesitas de pollo pastoril, uvas, manzana en gajitos, y galletitas caseras de avena. Se le puede poner lo que uno quiera, lo más importante es que sea fácil de agarrar, que se enchastren poco y fundamentalmente que les llame la atención. Otra idea buenísima es colocar bananas dibujadas en la cascara, por ejemplo con forma de pirata, o hacer pinchos de frutas (cuidado con los pinchos no sea que se lastimen).
Les puedo asegurar que el tren fue un hit, los chicos comían felices. Claro que no todos lo elegían, no nos engañemos, pero al menos tenían la opción. Y allí en esa mesa convivía la comida chatarra con mi súper tren saludable. iupi!!!!!!



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