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Mi transición a una vida saludable

  • AllGreenMary
  • 3 nov 2017
  • 2 min de lectura

Desde que nació mi hijo me considere una madre modelo en la alimentación, me jactaba de las comidas que le daba, iba por la vida evangelizando a quienes según mi criterio no iban por un buen camino. Era la mejor. Hasta que un día, de visita a la pediatra, me hice la madre superada y le dije "claro, yo cuido un montón la alimentación de mi pequeño, ahora que come sólidos ya le empecé a dar milanesa de soja". Me miró, sus ojos se salieron de órbita, me paralice ante su posible respuesta, y rotundamente me dijo "que???!!! noooooo, no les des mas y vos tampoco comas!!!!". Hubiese pagado por ver mi cara transformarse ante tal exclamación. No sabía muy bien que pasaba, mis cocimientos saludables se estaban derrumbando, estaba arruinando la alimentación de mi hijo, mi autoestima por el piso, y encima tendría que dar marcha atrás con mi charlas de gran conocedora. Era demasiado. Luego de todos estos pensamientos y sensaciones, respire y dije con calma e ignorancia "pero, como? es milanesa de soja, súper natural". Y a partir de allí una catarata de información fue volcada a mi vida, donde parece que, la soja ya no es más soja, que la soja es transgénica (trans....qué? pregunte yo).... esto quiere decir que ha sido genéticamente modificada para por ejemplo poder soportar los herbicidas que le son colocados, y por ello atentan contra la salud.

Bueno, que les puedo decir....ese fue el principio de un gran y hermoso camino. Claro que lo primero que hice al salir de allí fue entrar a una librería, y allí me compre mi primer libro relacionado con la alimentación infantil. Fue simplemente elegido a azar y me pareció que podía ayudarme en la confusión con la que salí ese día de la pediatra.

Entre toda la información nueva que estaba recibiendo de ese libro, algo que me pareció súper interesante fue que el hígado, alimento que muchas veces nos incitan a darle a nuestros hijos por el alto contenido en hierro, hoy en día se desalienta su ingesta pues posee muchas contraindicaciones a nivel nutricional, dada la mala nutrición que poseen las vacas, las vacunas, los antibióticos, y todas las sustancias toxicas a las que son sometidos. Y no olvidemos que el hígado es el "filtro" más importante del organismo.

Desde ese día, en la cocina no se vieron mas milanesas de soja ni purecitos con hígado; y en la biblioteca se corrieron los libros de derecho para darle lugar a los de cocina, nutrición y bienestar.

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